Recomendaciones al preparar cafés de especialidad

  • Pesa los granos que usarás para preparar tu café en lugar de medir tus porciones con cucharadas. Cada café tienen densidad y volumen diferente por lo que es mejor pesarlo.
  • Evita usar agua en ebullición. Deja pasar al menos un minuto después de detener la ebullición para utilizar el agua para tu café.
  • Evita usar filtros permanentes de malla o tela. En su lugar utiliza filtros desechables de papel; enjuágalos previamente con el agua caliente que usarás para preparar tu café para retirarles el sabor a papel y precalentar la cafetera que estés a punto de usar. No olvides descartar esa agua que usaste para enjuagar tu filtro.
  • Evita tener tu café ya molido, el café se degrada muy rápido una vez molido. Muélelo sólo antes de usarlo, sólo invertirás un par de minutos extras y el resultado es notable. Haz la prueba.
  • Evita usar molinos de hélice (similares a las licuadoras) para moler tus granos. Estas hélices pulverizan de forma desigual el café, además de calentarlo y extraerle prematuramente aceites y otras propiedades. En su lugar, utiliza molinos manuales o eléctricos de muelas cónicas, o de muelas planas si vas a preparar café espresso.
  • No recalientes el café. Un buen café, como el nuestro, tiene un excelente sabor aún cuando lo pruebes frío.